Cómo cuidar la piel grasa ¡Todo lo que necesitas saber!

Solo aquellas personas que tienen una piel grasa entienden los problemas que esta trate al día a día. Por más que se busque lucir un rostro limpio y fresco, llevando una rutina de belleza muy estricta; siempre aparece ese incómodo y poco atractivo aspecto brillante. Para ayudar al lector que sufre de esta condición hemos decidido darle una pequeña guía de cómo cuidar la piel grasa.

Ayuda a tu piel a verse más sana, limpia y suave con procedimientos especiales para aquellas pieles que presentan mayor propensión a la grasa.

¿Cómo es la piel grasa?

Las pieles grasas son aquellas que producen una mayor cantidad de sebo. Las características principales de este tipo de piel, son poros dilatados, tendencia a los puntos negros o espinillas; exceso de brillo, sobre todo en zonas como la barbilla, nariz y frente.

Si bien hay personas que tienen una disposición genética a la piel grasa; existen otros factores que pueden causarla, o agravar la condición, tales como:

  • Estrés.
  • Medicamentos.
  • Condiciones ambientales.
  • Cambios hormonales.

Consejos para cuidar la piel grasa

Aquellas personas con este tipo de piel se preguntan constantemente cómo cuidarla para que haya resultados visibles. Lo primero que hay que saber, es que los esfuerzos para mantener el sebo controlado deben ser constantes, de lo contrario no se verán mejoras.

Se necesita llevar una rutina de cuidados estricta y especial, ya que no existe una forma de eliminar la piel grasa del todo, pero sí de darle un mejor aspecto.

La limpieza es el primer paso: lava tu piel dos veces al día, al despertar y antes de dormir. Aunque parezca que este tipo de pieles necesitan productos más agresivos, no es así. Usar esta clase de cosméticos puede empeorar la situación, ya que la dermis comienza a producir más sebo al ver se va perdiendo de forma agresiva.

Al escoger productos para tu rutina diaria de belleza, elige los que no tengan alcohol. Estos resecan todo tipo de piel, dándoles un aspecto como acartonado y sin vida.

Una vez a la semana debes exfoliar tu rostro, de forma suave y con productos solo para piel grasa. Además, ayuda a tu piel con una limpieza profunda en manos de profesionales una vez al mes; y agrega mascarillas, como la de vitamina C para nutrir correctamente cada capa de la dermis.

La hidratación de la piel grasa

Es común que al aprender cómo cuidar la piel grasa se crea en uno de los mitos más extendidos sobre los cuidados de belleza: que la piel grasa no se le colocan cremas hidratantes. ¡Es completamente falso!

Pensar que con agua y jabón bastará para cuidar una piel grasa es un error muy grande. Todos los tipos de pieles deben ser hidratadas con productos especiales para ellas.

Las cremas hidratantes para piel grasa que hay en el mercado son muy variadas, en distintas presentaciones y precios. No hay excusa para dejar de lado la crema hidratante en tu rutina de belleza.

Busca una que no solo ofrezca hidratación, también que logre un efecto mate. Así ayudarás a disminuir el brillo en la cara. Lo más recomendable es que para la zona T se coloque una crema distinta y especial para esta área.

Aunque la producción de sebo es alta en las pieles grasas, estas pueden tener niveles de agua bajos, lo que empeora su aspecto. Se verán brillantes pero con una textura áspera y acartonada. Por ello pasar de la crema hidratante solo empeora el padecimiento.

¿Cuáles son las mejores mascarillas para tratar la piel grasa?

Los cuidados para la piel grasa deben incluir mascarillas, tanto caseras como en centros de estéticas. Ya que estas ayudan a disminuir el brillo y a mejorar la apariencia de los poros abiertos. Las más recomendadas para este tipo de pieles son:

  • Aquellas con vitaminas.
  • De arcilla.
  • Con avena.
  • De yogurt y miel.

Las combinaciones de ingredientes son muy variadas y dependerán del gusto de cada persona. También de las condiciones exactas que presente la piel grasa. Algunas ayudan más a los brotes de acné y otras a la producción de sebo.

Eres lo que comes

La alimentación es un factor que influirá en cada aspecto de tu vida. Una dieta poco saludable, llena de azucares, grasas, y alta en sal; se verá reflejada de forma negativa en tu piel.

Bebe abundante agua, como vegetales y frutas, prefiere los alimentos cosidos al vapor y no fritos. Veras como el cambio en tu piel se nota los primeros días y mejorar conforme avance el tiempo.

Si notas un cambio abrupto en tu tipo de piel, lo mejor es agendar una cita con un dermatólogo. Tu piel es el reflejo de tu salud, y por medio de ella se pueden detectar problemas en el interior de tu cuerpo.

En Piel Salud tenemos un equipo de médicos estéticos y cosmetólogos a tu disposición, para ayudarte a combatir esas inseguridades que pueden generar una piel grasa.